Llevaba más de una hora mirando el techo de su cuarto cuando
se dio cuenta que se estaba descascarando en una esquina y pensó que debía
repararlo pero se dijo así misma que ya no es su problema, ya había decidido
que ese seria su último día. El sonido estridente de su despertador le aviso
que ya debería estar de pie, se puso las pantuflas y se dirigió al baño, al
llegar a él se despojo de su “pijama” la cual consistía en un bóxer con el
elástico flojo y una playera de la cual apenas se percibía la silueta de un ratón, se comenzó a bañar y
mentalmente repaso los pasos de su plan, ocho pasos de la puerta a la acera, de
ahí 37 hasta la esquina… concluyo de bañarse al voltear hacia la derecha vio en el espejo esa vieja foto, la cual era
la única que le quedaba y de la cual jamás tuvo el valor de desprenderse de
ella, pero sabia que ya era el momento de dejarla al lugar donde iría no la
necesitaría, es más no necesitaría nada de su hogar, se comenzó a vestir, la
ropa era lo de menos así que cogió lo primero que vio una camisa color beige de algodón
a la cual le faltaba el primer botón y
fiel a su costumbre no se puso ropa interior debajo se su pantalón lo cual lo
argumentaba que era para tener una mayor comodidad se puso las calcetas y los
viejos “converse” azules, que en múltiples ocasiones le habían traído regaños y
castigo por no haberlos lavados pero ella se excusaba de limpiarlos debido a que perderían “personalidad”,
se amarro las agujetas camino hacía la puerta, agarro las llaves y el sobre con
la carta en la cual le explicaba todo a sus padres, en el fondo sabia que ellos
lo entenderían aunque seguramente en un principio estarían muy molestos pero lo
entenderían; salió de su casa y pensó que eran los 449 pasos más difíciles de su
vida pero que eran necesarios si quería terminar con su amargura, camino los
ocho pasos de la puerta hacia la acera, doblo a la derecha y camino los 37
pasos hasta llegar a la esquina en la cual había un buzón, saco el sobre lo
miro por última vez, la mano derecha le temblaba, fue un instante pero
parecieron horas pero al final lo deposito, camino en dirección hacia su
objetivo necesito 239 pasos para caminar las dos esquinas que lo situarían al pie de
los 153 escalones, coloco el pie izquierdo sobre el primer escalón y prosiguió,
al llegar al escalón 101 se detuvo, estaba agitadase maldijo por tener una
condición física deplorable, se detuvo un instante para recuperar el aliento y
continuo los 52 escalones que le hacían falta, camino sobre el puente 12 pasos
más, miro hacia el horizonte unos minutos, se apoyó sobre el barandal, el
contacto de sus manos con el frío metal le hizo dudar por un momento, pero no
desistió sabia que lo tenia que hacer sino nunca podría ser feliz, miro hacia
abajo observo la fila de autos que iban en un sentido y otro, respiro
profundamente, intuitivamente giro su cabeza a la derecha y vio como una figura
se aproximaba velozmente hacia su persona, volvió a respirar abrazo a la chico
y acerco sus labios hacia sus oídos del hombre y con voz pausada le dijo: “mi respuesta es no,
no me detengas ya he tomado mi decisión” y lo soltó.
Toda la carga que tenía salto por un lado del puente, se dio
la media vuelta, al dar el primer paso para alejarse de él dejo de ser mediocre
para ser feliz.